Publicado el 10/06/2025 por Administrador
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Una mañana normal en la ciudad de Graz, Austria, se convirtió en una pesadilla este martes, cuando un exalumno armado irrumpió en el instituto BORG Dreierschützengasse y abrió fuego indiscriminadamente, provocando la muerte de al menos diez personas, incluyendo a siete estudiantes, un adulto y al propio atacante. El trágico suceso ha dejado también más de treinta heridos, varios de ellos en estado crítico.
El ataque se produjo poco después de las 10:00 de la mañana, cuando el joven de 21 años ingresó al edificio con una pistola Glock y una escopeta, ambas registradas legalmente. Según informes preliminares, disparó en dos aulas antes de encerrarse en un baño, donde se quitó la vida con un disparo.
El atacante, identificado como Artur A., no tenía antecedentes penales, pero se sospecha que sufría problemas de salud mental y habría sido víctima de acoso escolar durante su paso por la institución. Esta hipótesis cobra fuerza tras el hallazgo de un manifiesto en su vivienda, en el que expresa resentimiento hacia sus antiguos compañeros y profesores.
La rápida respuesta de la policía, que desplegó más de 300 agentes y helicópteros, permitió evacuar el centro en menos de 40 minutos. Equipos de rescate trasladaron a las víctimas a hospitales locales, mientras se habilitó un centro de emergencia en el estadio Helmut-List-Halle para brindar atención psicológica a los sobrevivientes y familiares.
La alcaldesa de Graz, Elke Kahr, visiblemente afectada, calificó el hecho como “una tragedia que marcará a nuestra ciudad para siempre”. Por su parte, el canciller federal Christian Stocker decretó tres días de duelo nacional y convocó un minuto de silencio para la mañana del miércoles.
El presidente Alexander Van der Bellen expresó su pesar mediante un comunicado en el que declaró: “No hay palabras suficientes para describir este horror. Mis pensamientos están con las familias de las víctimas y con todos los jóvenes que han sido testigos de algo que nadie debería vivir jamás”.
Austria, que históricamente ha registrado bajos niveles de violencia armada, se enfrenta ahora a su peor tiroteo escolar en décadas. El incidente ha reabierto el debate sobre la tenencia de armas en el país, que permite a mayores de edad obtener licencias con relativa facilidad.
Autoridades locales y nacionales han desplegado equipos de apoyo psicológico en Graz y han suspendido todas las clases hasta nuevo aviso. Padres y estudiantes se agolpan aún frente al instituto, muchos en estado de shock, intentando asimilar la magnitud de la tragedia.
Las investigaciones continúan para esclarecer por completo los motivos del atacante. Mientras tanto, el país entero guarda silencio, recordando a las víctimas y reflexionando sobre cómo una comunidad puede reconstruirse tras un evento tan devastador.